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« : 05 Feb 2003, 15:51:40 » |
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El filtro de combustible es una pieza fundamental en la operación del sistema de inyección de combustible del motor y siempre se debe asegurar su correcto funcionamiento.
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Los motores de combustión interna están constituidos por mecanismos dotados de desplazamientos relativos y como consecuencia de ello las partes constitutivas de dichos mecanismos están sujetas a rozamiento que debe ser minimizado. Para cumplir ese fin se usa el lubricante cuya función es, además, la de refrigerar esos mecanismos. Este lubricante debe mantenerse libre de impurezas y partículas extrañas tales como la arena y el polvo ingeridas por los sistemas de inducción de aire y de combustible, los residuos de combustión, partículas de material plástico y gomas; elementos nocivos presentes que constituyen otros de los factores determinantes en el desgaste prematuro del motor. Las partes del motor afectadas son las faldas y segmentos de pistón, la superficie del cilindro, válvulas, cojinetes del cigüeñal y biela.
El filtro de combustible es el elemento encargado de separar y detener esas partículas e impurezas incluidas en el combustible, minimizando la pérdida de carga y el consumo de potencia por el bombeo de combustible. Estos filtros deben retener partículas de tamaño específico y en un porcentaje definido de acuerdo al tipo de sistema de alimentación de combustible.
Los fabricantes de motores modernos imponen mayores exigencias de performance que afectan lo referente al diseño de los filtros de combustible. Podemos mencionar menores tolerancias de construcción, mayor régimen operativo del motor y relación potencia-peso del motor; incremento en el intervalo de mantenimiento; carrocería de formas aerodinámicas que obligan a los motoristas a posicionar los motores en forma tal que dificulta el acceso a distintos sectores del motor para su mantenimiento.
El filtro de combustible en los sistemas de inyección de nafta (electrónica o hidromecánica) está constituido por una caja cilíndrica metálica con un pico de entrada y uno de salida. En su interior se encuentra el elemento filtrante de papel especialmente tratado de 3000-4000 cm2 de superficie y cuyo umbral de filtración es de 4-8- micrones.
El elemento filtrante está soportado dentro de la caja por placas soporte y lleva montado aguas abajo un filtro de malla o tamiz (strainer) que retiene eventuales restos de papel y otras impurezas.
En algunos casos se monta agua arriba en la entrada al filtro un atenuador de impulsos (damper) para reducir el ruido generado por los pulsos de presión. Debido a esta organización el filtro de combustible tiene sentido de montaje y está determinado por una fecha grabada en la caja. Asimismo, con el fin de impedir la corrosión por contacto se monta en el exterior de la caja una banda anticorrosiva plástica que deberá mantenerse en su instalación.
Eventualmente algunos sistemas de alimentación de combustible están dotados de eliminadores de burbujas y de vapor. La instalación del filtro de combustible varía según el sistema de alimentación de combustible y el fabricante del vehículo.
El técnico debe procurar mantener lo especificado por el fabricante, reducir los tiempos de parada no prolongados y extender su vida útil. Debe realizar las tareas recomendadas por el constructor del motor en cuanto a plazos, fluidos y la aplicación de partes originales. Una práctica de mantenimiento decisiva, cuyo resultado es variable, es el control del estado operativo de los fluidos (lubricante, refrigerante; hidráulico, etc.) y el reemplazo de los filtros periódicamente. Permitirá realizar las acciones correctivas a tiempo evitando daños mayores. Los fabricantes de motores establecen usualmente un período de reemplazo del filtro de combustible que varía entre 50.000 y 80.000 km, dependiendo de las condiciones del vehículo.
Un filtro de combustible obturado provocará una presión y caudal de combustible de alimentación insuficiente manifestándose por dificultades en el arranque del motor en la fase fría y caliente; ralentí irregular, detención del motor bajo carga, poca potencia y aumento de consumo
Fuente: Ing Ricardo Lusternik, docente asociado al Centro Argentino de Tribología, Comité Técnico de la Cámara Argentina de Lubricantes y de la Univ. Tecnológica Nacional
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