Instrucciones de montaje según tipo de fijación y resolución de problemas
1. Desmonte el Plato de Apoyo Espiral, el Apoyo Tope de Compresión, Tope de Compresión y Cazoleta del amortiguador a reemplazar. Asegúrese de que estos componentes no sufran golpes ni deformaciones, de modo que puedan ser colocados en el amortiguador de recambio.
2. Coloque el Plato de Apoyo Espiral en el nuevo amortiguador, asegurando un correcto asiento en las muescas que ofrece el carter.
3. Monte el Asiento Tope de Compresión, Tope de Compresión y Cazoleta, verificando su correcto funcionamiento.
Este tipo de sujeción también comprende a las suspensiones con sistema POLIMEK. Colocar en el interior de la mangueta aceite SAE 20, 30 ó 40 para refrigeración.
Cantidad: Para cápsula de diámetro: 41,28 mm: 50 cm3 - 50,80 mm: 80 cm3.
1. Respete el código de aplicación que tiene cada amortiguador según lo indicado en el catálogo. Recuerde que amortiguadores de estructuras parecidas NO FUNCIONAN IGUAL.
2. Nunca sujete el amortiguador por su vástago al montarlo o desmontarlo de su vehículo.
Tómelo desde sus entrecaras o hexágonos embutidos con herramientas especiales.
Recuerde que el vástago es la pieza más importante del amortiguador.
3. Respete los torques de las tuercas indicados por los fabricantes de vehículos para la fijación del amortiguador al chasis. De esta forma se asegura la vida útil de las almohadillas y la resistencia mecánica de las espigas de montaje.
4. Una vez instalado el nuevo amortiguador verifique el ALINEADO Y BALANCEO de las ruedas según especificaciones del fabricante del vehículo, especialmente para suspensiones McPherson.
En caso de que los accesorios originales se encuentren deteriorados, vencidos o rotos DEBEN SER
REEMPLAZADOS.
Instrucciones horizontales y estabilizadores de Dirección
Los amortiguadores horizontales admiten una sola posición de colocación. En aquellos vehículos donde el amortiguador montado tenga una inclinación inferior a 45º respecto del piso, respete la posición de montaje según se indica en el carter de dicho amortiguador.
Ej.: estabilizadores,etc.
Solución de problemas
Permeabilidad
Una cierta humedad en el vástago es normal y hasta necesaria para lubricar el retén. Puede dar la impresión de que el amortiguador tiene una pequeña fuga de líquido, pero no necesariamente se trata de una pérdida.
Tocar con el dedo seco, si no se humedece el amortiguador está en correcto estado. En caso de dudas, limpiar el amortiguador y controlar de nuevo pasados unos días.
Amortiguador con pérdida de líquido
Retén del vástago desgastado debido a:
-Fin de la vida útil.
-Condiciones de utilización extremas.
-Arena o suciedad.
-Falta de guardapolvo.
Pérdida de aceite, pérdida de la fuerza de amortiguación.
Pintura de protección del chasis en el amortiguador
Se aplicó pintura de protección de chasis o cera conservante en los amortiguadores.
-Se impide la disipación del calor.
-Da la impresión de perder aceite que no pertenece a los amortiguadores.
Limpiar y controlar de nuevo
Capa cromada del vástago desgastada por roce
-Excesivo esfuerzo mecánico del amortiguador ya montado.
-Los puntos de fijación no coinciden (trabajan forzados).
-Desgaste del retén y la guía del vástago, perdiendo por ello aceite y la fuerza de amortiguación.
Apretar los amortiguadores, sólo cuando el vehículo esté apoyando sus ruedas en el piso plano.
Vástago dañado
Al montar el amortiguador se sujetó el vástago con herramientas no adecuadas (pinzas). Con lo que se deterioró la superficie del vástago.
Los vástagos con una superficie áspera rasgan la junta, perdiendo entonces aceite y fuerza amortiguadora.
Retener el vástago con la herramienta para ello prevista.
Tope de compresión averiado
-Fugas de aceite del amortiguador.
-Envejecimiento.
-Sobre esfuerzo (resortes vencidos, la carrocería excesivamente baja).
Reemplazar la pieza deteriorada por una nueva.
Los ruidos no son siempre originados por un amortiguador averiado.
Antes de desmontar el amortiguador:
-Controlar todos los elementos de la suspensión.
-Controlar los bujes de goma en general: barra estabilizadora, parrilla de suspensión, etc.
-Controlar los anclajes del amortiguador.
Articulaciones de goma deterioradas
-Desgaste normal debido al uso.
-Daños provocados por combustibles o sustancias químicas que deterioran la goma.
Ruidos. Pérdida del efecto del amortiguador.
Holguras en los anclajes
-Torque de apriete insuficiente.
-Diámetro exterior del bulón menor al diámetro interior del buje de anclaje.
Holgura entre casquillo y extremo de rosca.
Cápsulas: montaje inadecuado
-Par de apriete insuficiente.
-Se han utilizado uniones roscadas viejas.
-No se han montado piezas accesorias (anillo de suplemento).
La cápsula o cartucho tiene movimientos dentro de la mangueta.
No se ha colocado la cobertura del anclaje superior del amortiguador, ubicada en el interior del vehículo
-Ruidos, filtraciones de aire.
La cobertura sirve para evitar ruidos
Si el amortiguador está averiado o se ha forzado, bien en un accidente o por un error de montaje, comprobar si se ha forzado el eje o bien medir la geometría de la suspensión
Amortiguador trabado
-Vástago doblado.
-Excesiva tensión, por ejemplo, debido a un accidente.
El vástago queda trabado en la guía.
Rotura de espigas de anclajes
-Amortiguador montado con excesivo torque de ajuste.
-Amortiguador montado con insuficiente torque de ajuste.
El vástago queda trabado en la guía.
Anclajes desprendidos o con fisuras en su fijación
-Topes limitadores de carrera o averiados. El amortiguador se ve obligado a asumir las funciones de tope, quedando sometido a una sobrecarga.
-Falencias en el estado de los resortes y/o muelles de suspensión.
Montar todos los componentes de la suspensión
Holguras en las articulaciones.
-Anomalías en el montaje y funcionamiento.
-Falta de seguridad.
Mantener el torque de apriete prescrito.
La duración de un amortiguador depende de varios factores.
Estado de la calzada y carga, kilometraje recorrido y modo de conducir, frío, calor, polvo, agua y sal. La fuerza de amortiguación va disminuyendo progresivamente, de ahí que el usuario se va acostumbrando a una suspensión deficiente.
Los métodos de verificación deben ser los adecuados mediante máquinas destinadas para tal fin.
Toda verificación manual brindará una información limitada.
NO RECOMENDABLE:
Comprobar manualmente
Expandiendo y comprimiendo un amortiguador (siempre verticalmente con el vástago hacia arriba) se obtiene escasa información sobre el estado del mismo, ya que no se cuenta con fuerza, velocidad ni instrumentos de medición para una evaluación seria y correcta. Sólo es posible de ese modo reconocer amortiguadores completamente deteriorados.
NO RECOMENDABLE:
Comprobar manualmente
Apretando sobre un guardabarros del vehículo y soltando de repente, la carrocería rebota por un momento. La cantidad y duración de tales balanceos no es un parámetro suficiente para determinar el buen funcionamiento del amortiguador, ni para medir las fuerzas de amortiguación.
RECOMENDABLE RELATIVAMENTE
Comprobación visual
Con la verificación visual puede detectarse pérdida de aceite y deterioros mecánicos en el amortiguador y también en otros componentes de la suspensión.
Mantener la presión de neumáticos especificada por el fabricante.
MUY RECOMENDABLE
Comprobación con un verificador electrónico de suspensión
-Verificación del vehículo en pocos minutos.
-Ofrece gráficas de las oscilaciones de cada rueda. Comparación con valores límites específicos del vehículo.
-Informa con fiabilidad sobre el estado de los amortiguadores en combinación con la suspensión.
MUY RECOMENDABLE
Comprobación con dispositivos de verificación de fuerza de amortiguación
-Comprobar en estado desmontado (con un dinamómetro).
-Medición exacta de las fuerzas de tracción y compresión durante movimientos previamente definidos del amortiguador desmontado.
-Información exacta sobre el estado de los amortiguadores aislando el resto de los componentes de la suspensión.
El fabricante puede llevar a cabo tales verificaciones. Para los talleres esto es casi imposible de realizar debido a las altas inversiones necesarias.
Fuente: Etman