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Maikel
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« : 30 Dic 2003, 03:51:37 » |
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Un tipo decide un día tener una mascota y se va de compras. Llega a la tienda de mascotas y de repente ve un loro colgando cabeza abajo desde un palo. El hombre se queda mirando al ave y dice en voz alta, - "Vaya, ¿qué le habrá pasado a ese loro?". - "Yo nací así", dice el loro. "Soy un loro sin patas". - "Ja, Ja", se ríe el hombre. "Me pareció como si este loro hubiera entendido lo que dije y me hubiera contestado". - "Claro que entendí lo que dijiste", dice el loro. "Soy un loro sumamente inteligente y muy culto". - "Ah, sí?", pregunta el hombre. "Entonces, contéstame esto, ¿cómo te cuelgas del palo, si no tienes patas?" - "Bueno, verás", dice el loro, "me da un poco de vergüenza, pero ya que has preguntado, te lo voy a decir. Uso mi pene como gancho y lo enrollo en el palo, como si fuera un gancho. Lo que pasa es que no puedes verlo, porque lo cubro con mis plumas". - "Increíble," dice el tipo. Realmente puedes entender lo que dice la gente y contestar, ¿verdad?". - "Claro que sí. Hablo español e inglés. Puedo conversar sin mayores problemas casi sobre cualquier tema: política, religión, fútbol, química, filosofía... y soy especialmente bueno en ornitología. Deberías comprarme. Soy un excelente compañero." El hombre le mira la etiqueta de precio: - $200, y dice, "Ese precio es demasiado para mí". - "Pssst," le dice el loro, moviendo un ala para que se acerque. "Nadie me quiere porque no tengo patas. Ofrécele al dueño $20." El hombre ofrece los 20 dólares y sale de la tienda con el loro. Pasan las semanas y el loro es sensacional. Es gracioso, interesante, un excelente amigo. Entiende todo y hasta da muy buenos consejos. Su dueño está feliz con él. Un día, el hombre llega de trabajar y el loro lo llama, - "Pssst" moviendo un ala para que se acerque. El tipo se pone muy cerca de la jaula. - "No sé si contarte o no" dice el loro "pero es acerca de tu mujer y el cartero.." - "¡¿Qué?!" dice el hombre. "Bueno," dice el loro. "Cuando esta mañana llegó el cartero, tu mujer lo recibió con un beso en la boca, y ella estaba vestida sólo con un bikini y brassiere. " - "¿Y después qué pasó?" pregunta el hombre. - "Después, el cartero entró en la casa y empezó acariciarla toda," continúa el loro. - "¡Dios santo!" dice el hombre. "¿Y qué más?" - "Después, le quitó el bikini y también el brassiere. Se arrodilló y empezó a besarla por todas partes, empezando por los senos, lentamente, e iba bajando y bajando por el ombligo y seguía y seguía...".
El loro se queda callado un buen rato...
- "¿Y qué pasó? ¿Qué pasó?" dice, frenético, el hombre. - "No sé," dice el loro, "Se me paró y me caí del palo."
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