Es impresionante como copian los diseños los chinos, acá tenemos algunos ejemplos:
Honda CRV y su clon chino a la derecha


Chevrolet Spark y su clon chino a la derecha


Mercedes-Benz Serie E y su clon chino a la derecha


Toyota Rav 4 3 puertas y su clon chino a la derecha


Toyota Rav 4 5 puertas y su clon chino a la derecha


Toyota Crown y su clon chino a la derecha


BMW X5 y su clon chino a la derecha


Rolls Royce Phantom y su clon chino a la derecha


Toyota Corolla y su clon chino a la derecha


Chevrolet Optra y su clon chino en version hatchback a la derecha


Volkswagen Polo y su clon chino a la derecha


Marcas como Geely, Chery o Shanghuan, con escasa tradición industrial, están enfrentando a los grandes fabricantes; todo a base de plagio. Apenas invierten en investigación, recortan dinero en materiales, cuentan con mano de obra muy barata y, por si fuera poco, copian descaradamente los diseños. El resultado es una auténtica guerra de clones: vehículos muy parecidos en todo salvo en el precio.
Nada nuevo bajo el sol dirá Ud. Los mismos japoneses decían a finales de los sesenta, copiar para crear, crear para competir, competir para ganar, pero de ahí a realizar descarados plagios la situación es absolutamente distinta.
Fuente:http://www.autocosmos.com.ar